
La gran invalidez se reconoce cuando, además de existir una incapacidad permanente absoluta, el trabajador necesita la asistencia de otra persona para realizar los actos esenciales de la vida diaria, como vestirse, desplazarse o alimentarse.
Este grado incluye un complemento económico adicional destinado a cubrir los costes derivados de esa asistencia.El reconocimiento de la gran invalidez requiere acreditar tanto la incapacidad total para trabajar como la necesidad de ayuda de terceros, lo que implica una valoración médica especialmente exigente.
En muchos casos, el INSS reconoce una incapacidad absoluta sin conceder la gran invalidez, lo que puede ser objeto de reclamación si existen elementos suficientes que justifiquen este grado superior.
Mantente informado de todo tipo de novedades jurídicas y consulta artículos en torno a las dudas más frecuentes en nuestro blog.
*Imágenes diseñadas por Freepik