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Guerra

Estamos sobrecogidos por lo que ha pasado. Y hoy amanece el día con una profunda admiración hacia el pueblo francés y sus dirigentes. Verlos cantando a capela La Marsellesa orgullosos de ser un país unido y de los símbolos que los representan da una enorme envidia sana por lo que podríamos tener y hemos perdido. Qué diferencia con aquel atentado de Atocha que fue usado para atacarnos entre nosotros. Ver a su presidente socialista aplaudido por todos cuando de lo que habla es de que hay que destruir -no convencer, no luchar sólo- a los enemigos de su país y que hay que reformar la Constitución para disponer de los mecanismos que permitan defender con más energías y más medios a su nación no puede sino ser tomado como muestra de lo que hace un país que siempre quiere ser grande.

Qué distinto de un debate que sólo ha cambiado la Constitución por imposición europea en materias presupuestarias o que sólo habla de cambiarla para dividirse aún más.

Hollande no ha tenido el más mínimo pelo en la lengua para, en lugar de limitarse a decir que no podrán con nosotros, reconocer que están cambiando nuestra vida y que la realidad es que estamos en una guerra que no podemos seguir consintiendo que sólo la luche uno de los dos bandos, sino que hemos de hacerle frente como lo que es. Desde los mecanismos constitucionales pero peleándola de frente.

No acabo de entender la posición de Obama hablando de estrategias militares que veremos a ver si no se ve obligado a cambiar en cuanto sufra (Dios no lo quiera) algún hecho similar en su país. Y desde luego me sorprende una vez más -también provocándome una profunda admiración- la Sra. Merkel diciendo eso de que le gustaría ver a más personas que tienen el coraje de decir yo soy un creyente cristiano y que Europa debe volver a Dios. A su Dios y no al que invocan quienes lo usan para matar, para esclavizar a la mujer o para imponer el fanatismo.

He visto desde luego a muchos musulmanes condenando los atentados, pero sigo teniendo la impresión que en absoluto lo hacen de forma mayoritaria, que los dirigentes de muchos de sus países no salen decididamente a la palestra atacando esas actuaciones, que no celebran multitudinarios actos en contra de esos asesinatos. No podemos tampoco olvidar que esa guerra no es sólo en Europa sino que se sufre también todos los días en otros continentes como especialmente en África, y que también allí, hay que afrontarla de la misma forma.

Manuel Salinero González-Piñero
Abogado RZS

Publicado en Viva Sevilla

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