5 Min. de lectura

El error en el consentimiento como causa de la anulación de la suscripción de las acciones de Bankia

La exigencia de responsabilidad por daños y perjuicios a BANKIA por la divulgación de información engañosa, inexacta e incoherente sobre su situación financiera y patrimonial manifestada en el folleto informativo emitido con ocasión de la oferta pública de suscripción de acciones (responsabilidad contemplada en el artículo 28 de la Ley Mercado de Valores y artículos 36 y 40 del Real Decreto 1310/2005, de 4 de noviembre de desarrollo) es conciliable el ejercicio de otras acciones, no sujetas al plazo de prescripción de tres años que contempla la Ley de Mercado de Valores.

En este punto, con fundamento en el déficit de información sobre la situación patrimonial y financiera de BANKIA, sí es posible acumular a la acción de responsabilidad por la información inveraz en el folleto informativo las acciones de nulidad/anulabilidad, sobre la base de la existencia de los llamados vicios de la voluntad o del consentimiento manifestada al contratar (error y dolo) alternativamente a la resolución del contrato con la exigencia de daños y perjuicios por incumplimiento de información establecida en los artículos 26 y siguientes de la LMV, que ya hemos examinado.

De forma coloquial diremos que existe vicio del consentimiento cuando el mismo se prestó equivocadamente, es decir, cuando había un error sobre lo que se contrataba. Así, en el tema de las participaciones preferentes, que se ha tratado por este despacho en anteriores blogs, existía un error en los inversores sobre la naturaleza del producto que se contrataba: se adquiría un producto seguro, no especulativo, cuya inversión se recuperaba a los 5 años, siendo en el año 2012 y ante el impago de los cupones, se advirtió la verdadera naturaleza y riesgos del producto, y con ella el error del consentimiento prestado.

Pues bien, en el caso de las acciones Bankia, ese error no recae sobre la naturaleza ni sobre los riesgos del producto sino sobre la situación financiera de BANKIA que se presentó, con ocasión de la oferta de suscripción de acciones, como sólida y saneada, cuando la realidad era radicalmente distinta, y que nos lleva a concluir que de haberse conocido la realidad probablemente hubiera determinado la no adquisición de acciones BANKIA por la mayoría de los inversores.

Para que el error invalide el consentimiento que se ha prestado al contratar las acciones BANKIA y recuperemos nuestra inversión es necesario la concurrencia de unos presupuestos, de los cuales dos se nos antojan esenciales:

– Que el error recaiga sobre el objeto del contrato, es decir, sobre aquellas circunstancias que hubieran sido la causa principal de su celebración y que hayan sido tomadas en consideración, en todo caso, en el momento de la celebración del contrato. Tratándose de un valor negociable, acción, la rentabilidad económica, no exenta de riesgo es el dato esencial que motiva la adquisición de acciones, rentabilidad económica esperada por el inversionista y en donde cobra especial importancia la identidad del emisor de las acciones, y por añadidura su solvencia patrimonial y situación financiera. Así los datos económicos del inversor son esenciales para el público inversor que los evalúa, y que decidió en el caso de las acciones BANKIA adquirir las acciones sobre una representación, equivoca de la situación patrimonial de una sociedad que se les presento como referencia, cuando la verdad era que se suscribían acciones de una sociedad con pérdidas millonarias.

El error, por lo tanto, recae sobre la aparente solidez financiera de BANKIA y, en consecuencia, sobre la rentabilidad económica esperable con la adquisición de acciones, que no son sino cuotas partes de su patrimonio social.

Así para el Juzgado de Primera Instancia nº 1de Manresa, en la sentencia de fecha 6 de junio de 2014, “el engaño o maquinación fraudulenta es la exageración del producto (solvencia de la entidad para influir en la adquisición de las acciones de la misma por los suscriptores) que influye en la voluntad del adquiriente de tal forma que le hace suscribir o adquirir el mismo, que de otra forma no hubiera efectuado. Apariencia de la solvencia de Bankia y su estabilidad patrimonial que se trasladó a los inversores en el momento inicial y constituyo las causa de la suscripción de las acciones por los mismos.

Como señala la reciente sentencia de la sección 9 de la Audiencia Provincial de Valencia de fecha 29 de diciembre de 2014, “la representación que pudo hacerse el inversor fue equivocada desde el momento en que la información facilitada sobre la situación económica y financiera de Bankia y sus perspectivas de obtención de beneficios nos eran reales, se trasladaba una imagen de una sociedad fuerte y saneada con perspectivas de estabilidad y crecimiento con una valoración bursátil alcista, que haría atractiva la inversión al ser esperable la obtención de unos rendimientos. Por lo tanto, el error esencial recae sobre la situación financiera de BANKIA, que se demostró con posterioridad a la adquisición que era diametralmente distinta a la que se trasladó al público a través del folleto informativo con el fin de obtener la suscripción de las acciones.

– Que no sea imputable al que la sufre, es decir, al inversor, ya que el derecho no protege a quien no ha actuado diligentemente evitando con su comportamiento el error. Así, se suele afirmar que quien no lee el contrato no ha sido diligente y por lo tanto no puede esgrimir el error o conocimiento equivocado de lo que suscribía. En el caso que nos ocupa la confianza en la supervisión de las entidades bancarias así como en la oferta de suscripción de acciones por los respectivos organismos genera la lógica confianza y seguridad jurídica en el inversor, que no puede interpretarse como falta de diligencia de quien, además, ha padecido la falta de un funcionamiento correcto de los órganos de supervisión que no fueron capaces de detectar la situación de quiebra de la entidad antes de su salida a Bolsa.

Por lo tanto, sobre la base del error del consentimiento, es posible interesar la anulabilidad del contrato de adquisición de acciones Bankia y devolución del importe de la inversión por error del consentimiento, petición sujeta al plazo de caducidad de 4 años a contar no desde la adquisición de las acciones sino desde la consumación.

En el caso que nos ocupa, ha de situarse el día inicial en el momento en que tuvo certeza del error acometido a consecuencia del conocimiento de la verdadera situación financiera de BANKIA, lo que a nuestro juicio debe trasladarse al momento en que los accionistas tuvieron conocimiento de la realidad de la situación financiera de BANKIA, es decir con fecha 25 de mayo de 2012 cuando BANKIA comunicó a la CNMV la aprobación de unas nuevas Cuentas Anuales del ejercicio 2011 con pérdidas millonarias que es el momento en el que tiene sentido, reprochar la inactividad que la prescripción o caducidad reprocha.

¿Necesita asesoramiento jurídico en materia de Participaciones Preferentes, obligaciones subordinadas o acciones de Bankia?:

Solicite ahora más información sobre los servicios relacionados con las Participaciones Preferentes, Obligaciones Subordinadas o Acciones de Bankia que ofrecemos en RZS Abogados,

– Póngase en contacto con nosotros a través del formulario web.

– Envíenos un email y uno de nuestros abogados se pondrá en contacto con usted.

– Llámenos al 915 433 123 sin compromiso.

 

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on pinterest

Contacta con RZS

O si prefieres te llamamos nosotros